Algunos interrogantes

El primer interrogante que puede asaltarnos es por qué se desarrollo la batalla en Espinosa de los Monteros.Como se ha indicado en el apartado dedicado a la Villa, Espinosa se encuentra en una llanura compartida con Montija y Sotoscueva, estratégicamente localizada que constituye el enlace natural entre la meseta y la costa Cantábrica (El puerto del Cabrío y el de los Tornos con Vizcaya y Santander respectivamente)

En su retirada desde Bilbao el ejército de la Izquierda remontó el Cadagua con intención de dirigirse hacía Reinosa su base logística principal; por esta vía tenía un depósito de reserva secundaria en Villarcayo, y parte de su artillería y otro depósito en Soncillo.

Después de la acción de Balmaseda y desde su concentración en Nava de Mena, todo parece indicar que el grueso del ejército se desvió remontando el Ordunte para desembocar en la zona por San Pelayo y Agüera. No obstante, al menos alguna porción del ejército, quizás la retaguardia (División de Fionía), remonto el Cadagua por Villasana de Mena hacía el Cabrío, ya que se citan enfrentamientos entre esta División y la Vanguardia Francesa en Laya y Bercedo.

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El hecho de remontar el Ordunte puede deberse a la exposición del ejército por la ruta de Villasana a columnas francesas que ocupaban el valle de Losa, siendo más segura esta otra vía, practicable además para un ejército al existir el trazado de la antigua vía romana, en la actualidad casi desaparecida.dragones-reina.jpg

Blake con un ejército extenuado y famélico no se resigno a perder las provisiones que se encontraban en Villarcayo y las que pudiese encontrar en Medina de Pomar, mucho más expuestas por su cercanía al valle de Losa y de Tobalina, pero quizás prefirió resguardar al grueso del ejército al pie de las montañas asegurándose una vía de escape directa hacía Reinosa y buscando cobijo en una Villa de cierta entidad como era Espinosa de los Monteros; por ello envió la Brigada del General Malaespina, que constaba de la caballería (400 unidades de los regimientos de carabineros reales, Dragones de la Reina y caballería de línea de Montesa) y la mitad de la artillería (6 piezas), las milicias provinciales de Betanzos y Monterrey y dos batallones del regimiento de infantería Inmemorial del Rey (unos 2000 efectivos).

El destino quiso que la retaguardia española y la vanguardia francesa volviesen a encontrarse a las puertas de Espinosa cuando aún el grueso del ejército de la izquierda se encontraba en la población o en sus proximidades camino de Soncillo (donde estaba acantonada una reserva de artillería española). Blake se vio en superioridad al estar el ejército francés aun disgregado por el camino y mando volver las tropas que habían salido hacía Reinosa, decidió presentar batalla en Espinosa tras el breve descanso que disfrutaron a esta altura, y quizás temiendo la perdida de la Brigada del General Malaespina enviada a Villarcayo, en caso de seguir retirándose.

Otro de los interrogantes fue la elección del campo de batalla. Muchos tratadistas consideran que el emplazamiento del ejército español era inmejorable dominando las alturas delante de la Villa. Pero conociendo el terreno estos modestos “historiadores” consideran que quizás hubiese sido mas conveniente el despliegue a espaldas de la Villa y por consiguiente a espaldas del río, que el enemigo solo podría cruzar por dos puentes dado lo escarpado de las márgenes del Trueba, teóricamente una línea formada entre Santa Olalla y las Peñas de Bedón estaría mas resguardada y por consiguiente su defensa sería más facil.

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Pero esta disposición pudo presentar inconvenientes de varias índoles. Indudablemente podía haber permitido la retirada escalonada hacía Reinosa apoyada en un pequeño contingente que frenaría al enemigo, pero se descartarían las vías de escape hacía Cantabria por Soba y los Montes de Pas; además sería muy difícil el contraataque y supondría dejar en manos del enemigo los avituallamientos y alojamiento de la Villa, muy menguados, pero de un efecto quizás devastador en la moral de las tropas españolas. ( hay que recordar que su estancia en el Bierzo y justo tras tomar posesión del ejército de la izquierda Blake soldados amotinados asesinaron a su antecesor el General Filanguieri, al parecer por problemas derivados de la logística). Además se dificultaría el reagrupamiento de las tropas desplazadas a Villarcayo y la llegada de los suministros que pudiesen traer.

Según lo descrito por el Abad de Pechón, que presenció estas deliberaciones, todos estos aspectos fueron tenidos en cuenta por Blake y los mandos de su ejército, que finalmente se decidieron por la disposición históricamente conocida, y que a tenor de los resultados se nos antoja la menos acertada.

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