El Ejército de la Izquierda

 Tras las famosas jornadas del 2 de Mayo en Madrid y la insurrección generalizada por toda España que la siguió (tema a tratar por personas más eruditas y que ha hecho y hará correr ríos de tinta), se reorganizó el ejército español para hacer frente a los hasta entonces aliados ejércitos franceses, y se crearon nuevos ejércitos y unidades en las zonas libres del dominio militar francés. Una de estas zonas era el reino de Galicia, donde se estructuraron tropas procedentes de las guarniciones acantonadas en la región, depósitos de la marina (Ferrol) e incluso tropas que hasta el momento operaban junto a las francesas en territorio portugués y que hicieron del antiguo aliado su nuevo enemigo.

Reclutamiento en Oviedo

Otro foco de insurrección fue el principado de Asturias, donde su autoproclamada Junta de Gobierno levanto un numeroso contingente de regimientos en las diversas áreas de su geografía, pertrechados en parte con material procedente del antiguo enemigo, Inglaterra, que encontró un inesperado aliado en el pueblo español.En tierras castellanas y leonesas se fueron agrupando unidades, bien de guarniciones sin control francés de la región, bien de unidades que regresaban de Portugal tras abandonar o enfrentarse directamente al ejército francés.

El punto culminante de estos movimientos en el Noroeste peninsular fue la derrota de estos ejércitos en Medina de Rioseco, el 14 de Julio de 1808. Con ella los ejércitos imperiales “controlaron” la zona, pero los restos de estos ejércitos se reagruparon en las zonas periféricas y de difícil control, dada su geografía, como eran la propia Galicia, Asturias y el oeste de la actual provincia de León.

En el resto de la península la situación era parecida; aún así los ejércitos franceses sufrieron algún revés, como las derrotas menores consecutivas en el Bruc en junio de 1808, la imposibilidad de sofocar las rebeliones de Zaragoza y Gerona (los primeros sitios de ambas), o Cádiz. Aún así tenían el suficiente dominio como para que José Bonaparte, hermano del Emperador, se sentase en Madrid en el trono como Rey de las Españas.

Pero en aquel verano en España se ha de producir un hecho de armas con repercusión universal: por primea vez todo un ejército imperial francés es batido en batalla convencional y obligado a rendirse en su totalidad; esto ocurre el 22 de Julio de 1808 en las inmediaciones de Bailén, al pié de Despeñaperros.

La rendición de Bailén

La batalla de Roliça

A esta batalla se suceden las derrotas francesas a manos del ejército británico y portugués en Vimeiro y Roliça. Ante la comprometida situación, el Rey José se ve obligado a evacuar la corte de Madrid y se retira con los restos del ejército francés hacia la zona fronteriza con Francia, estableciéndose la corte en Vitoria.

La Junta Central establecida en Madrid acomete la reorganización de todos los ejércitos españoles y elabora un plan para acabar de expulsar al enemigo de España, e incluso ingenuamente invadir Francia. Se agrupan las fuerzas en 4 Ejércitos; los de la Derecha, Centro, Izquierda y de Reserva.

Mapa Octubre 1808

El Ejército de la Izquierda, el que nos ocupa, aglutina las tropas restantes de aquel Ejército de Galicia batido en Medina de Rioseco, además de regimientos de nueva formación o reorganizados en este lapso de tiempo. Se puso al mando del general de origen Irlandés D. Joaquín Blake y Joyes, y se le encomendó la misión de desalojar a los franceses de Bilbao, Vizcaya y Guipúzcoa, y a través de estas provincias la invasión de Francia, mientras el resto de los ejércitos hacían lo mismo en sus correspondientes demarcaciones, en Navarra, Aragón, Rioja y Burgos.

Desde sus posiciones se reunieron en León, y desde allí, y por la montaña Palentina, Aguilar de Campóo, Reinosa, Soncillo, Villarcayo, Espinosa y Valmaseda, llegar a Bilbao, donde desalojaron a la guarnición francesa el 20 de Octubre de 1808.

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